S&P Global Rating degrada calificación de riesgo del país

S&P Global Ratings revisó la perspectiva sobre las calificaciones a largo plazo en República Dominicana y las degradó a negativo desde estable, ante el aumento de riesgos externos y de deuda que enfrenta el país debido al impacto del Covid-19 en la economía.

Al mismo tiempo, afirmó una puntuación de ‘BB- / B’ a las calificaciones crediticias soberanas en moneda local y extranjera de largo y corto plazo, lo que indica que el país enfrenta un grado especulativo que lo hace vulnerable a condiciones económicas, financieras y del negocio que sean adversas.

«La perspectiva negativa indica que el shock externo severo podría ser aún más profundo o más prolongado de lo esperado, lo que podría conducir a un mayor deterioro en el exterior del soberano y perfiles de deuda», indica el informe fechado el 16 de abril.

Se recuerda que cuando el riesgo de un país se degrada el dinero de los inversores corre un alto riesgo de pérdida, por lo tanto, la única forma de incentivar las inversiones es compensar con más rentabilidad. Esto quiere decir que el costo del financiamiento internacional para el Estado y sector privado se podría encarecer.

En su escenario base, S& p Global pronostica que la economía dominicana sufrirá un golpe severo en este 2020, al estimar una contracción económica de -2% para este año, un pronóstico mucho peor que el porcentaje cero estimado por el Banco Mundial para este 2020.

Sin embargo, prevé que el impacto de COVID-19 será un golpe temporal, así que espera una recuperación sostenida en 2021. En tal sentido, cree que el crecimiento del PIB real del país convergerá a alrededor del 5% en los próximos tres años, mucho más positivo que sus pares regionales con un nivel similar de desarrollo económico.

En tanto, si el impacto económico es más severo que esperado, o si la recuperación es más prolongada, la calificadora entiende que los desafíos fiscales, institucionales y sociales puntualmente serían más evidente.

Por otro lado, S & P Global Rating estima que la deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) subirá de 51.6% a 59.3%, un nivel parecido al estimado por el Monitor Fiscal del Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyectó un alza hasta el 60% del PIB.

Bajo ese escenario, considera que el déficit en cuenta corriente se ampliará a aproximadamente el 5% del PIB en 2020 debido a la parada repentina de las entradas de turismo y menos remesas.De igual forma, el déficit fiscal debería aumentar en 2020, a medida que el gobierno implemente su paquete fiscal, y un promedio del 4% del PIB en los próximos tres años.

La calificadora estima que las medidas fiscales extraordinarias y las necesidades externas se cubrirían parcialmente con nuevas préstamos, que pesarían en los perfiles externos y de deuda del soberana, tal y como lo están haciendo las autoridades monetarias en este momento.

La firma apunta que las elecciones prepararán el escenario para que un nuevo presidente asuma el cargo en agosto de 2020. Sin embargo, espera que el severo shock económico, el descontento social y la supuesta corrupción limiten la capacidad del gobierno de aprobar reformas estructurales clave para mejorar la consolidación fiscal, aumentando los ingresos o reduciendo el gasto.

Acerca del Autor
Con unos 40 años de experiencia en el ámbito de las comunicaciones especializadas, ampliamente relacionado a los sectores de la Salud, Seguros, seguridad y pensiones en R.D.

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