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ARTICULO: Rumbo al futuro del personal de salud: tendencias y desafíos

Los países de América Latina y el Caribe (ALC) enfrentan importantes retos para contar con el personal de salud necesario, accesible y con las competencias requeridas para atender a la población. En este contexto, ¿qué es lo posible y qué es lo deseable para el personal sanitario del futuro? ¿Y cómo nos preparamos para configurar las competencias y las funciones que se requerirán en las próximas décadas?

La publicación Rumbo al futuro del personal de salud: tendencias y desafíos para el próximo tiempo, presentada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), da respuesta a estas preguntas. En este blog, destacamos los principales hallazgos.

La importancia del personal sanitario (hoy y de cara al futuro)

El personal de salud es la columna vertebral de la atención a la salud, y su principal propósito es mejorar la salud de los individuos y las poblaciones. Por eso es fundamental entender el contexto actual y establecer marcos para determinar la cantidad, disponibilidad, distribución, formación, competencias y condiciones laborales del personal sanitario del futuro.

En la actualidad, el personal sanitario encara importantes desafíos. Por ejemplo, los países de ALC requieren de mayores esfuerzos para lograr la Cobertura Universal en Salud. Todavía existen brechas de acceso a los servicios de salud y esto en parte se debe a la escasez del personal de salud.

Por otro lado, la población de la región está envejeciendo, y su proporción de personas con enfermedades crónicas es creciente. En promedio, el 10% de la población tiene más de 60 años; el 60%, sobrepeso y obesidad; el 20%, hipertensión; un 9%, diabetes; 9.3%, ansiedad; y 5.8%, depresión. En consecuencia, las necesidades de salud son y serán más complejas y requerirán de personal sanitario con habilidades específicas para atender adultos mayores, pacientes crónicos y problemas de salud mental.

La pandemia de COVID-19 visibilizó la precariedad y escasa preparación del personal sanitario para atender emergencias en salud pública y profundizó las brechas en el acceso a servicios esenciales. Y, en consecuencia, la población –en tanto usuaria– ha manifestado la necesidad de ser escuchada, de participar en la toma de decisiones respecto a su salud y de ser reconocida en lo referente a sus preferencias y derechos.

¿Cuál es la situación del personal sanitario en la región?

Para contar con el personal sanitario requerido y brindar condiciones laborales óptimas, es necesario abordar múltiples dificultades, entre ellas:

Innovaciones en el ámbito del personal sanitario

Países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y El Salvador vienen desarrollando avances significativos para mejorar sus políticas orientadas a incrementar el número y las competencias del personal sanitario.

Por ejemplo, el cambio de tareas es un avance relevante. Este consiste en la transferencia de actividades de un profesional de salud a otro con menor o diferente nivel de formación. Las tareas se reconfiguran para mejorar la eficiencia en la gestión, corregir los desequilibrios de su distribución y lograr las competencias necesarias. El referente del cambio de tareas lo constituyen las enfermeras, que están expandiendo sus actividades clínicas y trabajan en la interfaz entre la enfermería tradicional y la profesión médica – pues diagnostican, prescriben y realizan cirugías.

De este modo, aparecen múltiples perfiles y disciplinas entre el personal de salud, como las enfermeras de práctica avanzada, los gestores sanitarios, los coordinadores de atención, las distintas ramas de la genética y de especialistas en informática médica.

Por otro lado, la tecnología digital y los servicios de salud están convergiendo y creando múltiples perfiles, principalmente en servicios clínicos, sistemas de salud, gestión de proyectos, gestión de conductas y organización, análisis y evaluación, gestión de información y tecnología de información. Así, la interacción entre personal de salud y usuarios se está digitalizando, dando respuesta a la demanda de mayor transparencia, conveniencia, y acceso a servicios personalizados para la atención a la salud.

El futuro del personal sanitario

Es necesario planificar el futuro para afrontar los desafíos pendientes, y en ese camino el personal de salud debe ser una prioridad en la agenda de los sistemas de salud.

Es importante que se prepare al personal sanitario para desarrollar múltiples competencias. Por ejemplo, para adaptarse y trabajar en un contexto de continua innovación tecnológica. También es fundamental la formación en ética, ya que la medicina siempre ha estado en la intersección entre ciencia y sociedad, y hoy la tecnología avanza más rápido que los estándares éticos y legales. Por ejemplo, los avances en genética plantearán nuevos dilemas éticos; la pandemia de COVID-19 enfrentó al personal de salud con problemas éticos derivados del racionamiento de la atención y la asignación justa de los recursos.

En este sentido, el personal requerirá profundizar múltiples competencias socioemocionales, técnicas y digitales en un futuro con necesidades de salud complejas, cambio e innovación tecnológica constantes y restricción de recursos.

Es necesario expandir la perspectiva de la educación en salud para incluir nuevas profesiones congruentes con las necesidades del mercado. Por ejemplo, la ingeniería robótica, la ciencia de datos y la genómica, entre otras, serán indispensables en un futuro cercano.

Además:

En conclusión, es crítico identificar lo que se puede y lo que se requiere cambiar con miras al futuro. Las instituciones educativas y los sistemas de salud tienen el reto de crear las condiciones que les permitan contar con suficiente personal, accesible, con condiciones laborales óptimas, y que cuente con los recursos, habilidades y competencias para atender las necesidades de la población.

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